Acompáñanos en nuestro análisis sobre uno de los peleadores más reconocidos a nivel global actualmente y que le aguarda en un futuro.
Conor Mcgregor es un peleador que
se ha ganado el respeto de algunos, odio de otros, pero, el reconocimiento de
varios.

‘’The Notorious’’ se convirtió en
un icono de las artes marciales mixtas contemporáneas en, relativamente, poco
tiempo. Con un estilo de pelea vistoso, agresivo y casi tan dinámico como su forma
de hablar sobre otros individuos, llamo la atención de bastantes, dejando así a
muchos ser testigos de sus hazañas.
El peleador irlandés pronto respaldaría
sus palabras al decir como vencería a sus oponentes, de manera que conseguiría la
admiración de más gente, pelea tras pelea. Sin embargo, este sábado 5 de marzo, las
predicciones de Mcgregor no fueron suficientes ante las habilidades y fortalezas
del, poco valorado, Nate Diaz, un peleador que siempre ha sido participe de
peleas memorables dentro de la comunidad de este deporte.
Nate Diaz fue una pelea difícil
para Conor, pues, este último ya no sería el único agresor mediante el micrófono
o el único en burlarse de su adversario públicamente, así como también, ya no sería
un peleador de 145 libras, en ese momento, Mcgregor se encontraba enfrentando a
un peleador de su división natural de peso.
¿Conor Mcgregor es real? Definitivamente,
es un peleador que a pesar de levantar bastante polémica en su racha de
victorias con desenlaces poco convencionales, no necesita realmente de alguien
que le cubra las espaldas como se llegó a especular en algunos momentos.
Las frases del popular atleta
invadieron los medios de comunicación, así como sus records y métodos de
entrenamiento que resultaron poco familiares para algunos, sin embargo, todo
esto parecía ser lo que una futura leyenda ofrecería al mundo del deporte, todo
parecía ser innovación y trascendental, sin embargo, después de UFC 196, los
fans podemos dar distintas opiniones sobre cuál fue la fórmula que llevo a
Conor a conquistar una división dos veces menor a la de su peso natural.
Cortar peso no es fácil y un
peleador no va a tener éxito por el simple hecho de ser más grande que otro,
sin embargo, estando en las ligas mayores, las habilidades y talento se pueden
ver eclipsadas por otros aspectos, pues la diferencia física, por ejemplo, realmente
puede tener un gran impacto cuando cada rival que tienes enfrente cumple con lo
mínimo para representar una amenaza hacia ti. El éxito de Mcgregor en el octágono
no se debe a solo ventaja física, sin embargo, tampoco se debe a precisión o
ritmo como solía decir, así como ser un ‘’maestro del movimiento’’ tampoco fue
la característica que lo hizo campeón.
La cuestión es simple, cuando te encuentras peleando en la compañía de
más alto nivel en las artes marciales mixtas, el tamaño de verdad hace presencia,
cosa que hace las peleas mucho más fáciles de llevar adelante, y siendo
sinceros, pocas veces nos topamos con un Conor Mcgregor desfavorecido por las circunstancias
de combate en cuanto a lo que su travesía por UFC se refiere.

Podemos decir que Conor Mcgregor no es un dios vikingo, ni
tampoco es una deidad que viene a conquistar todas y cada una de las divisiones
de peso que sean posibles; es un peleador con talento suficiente para darle emoción
a las divisiones y hacernos a los fans preguntarnos cuál será el desenlace de
la pelea, además de que su estilo vistoso y efectivo es claramente un regalo
para los fanáticos de la pelea de pie. No obstante, no es un peleador
caracterizado precisamente por enfrentar oponentes de su calibre o por ser
realmente el peleador más completo en todos los sentidos del mma, pues tiene un
striking bastante completo que se puede ver eclipsado por la unidimensionalidad
de su estilo de combate en general.
¿Qué sigue para el peleador?
El atleta irlandés está expuesto
a una gran presión, pues sus acciones lo han llevado a un excelente camino, sin
embargo, sus palabras suponen un poco más de expectativa la cual ha sido
disminuida al ver el resultado de un enfrentamiento con individuos con estilos
que no juegan a su favor y que de igual manera no son parte de una división realmente
menor. Mcgregor es un peleador que se ha visto apoyado, durante su carrera, en
su abismal ventaja física e incluso, de cierta manera indirecta, en su irreverencia.
Por el momento lo más prudente para
el seria olvidarse por un tiempo sobre reinar otras divisiones con peleadores
de tallas más grandes de las acostumbradas, defender el título que se ha ganado
justamente y demostrar que es más que palabras y un cuerpo más grande que el de
sus adversarios, y es probable que lo consiga enfrentando a uno de sus dos
posibles futuros adversarios, Jose Aldo, el cual espera desesperadamente por
una revancha o Frankie Edgar, el peleador que probablemente merezca esa pelea más
que cualquier otro peso pluma en el mundo; un cambio de campamento no le vendría
mal, hay muchos otros lugares que lo podrían ayudar a tener una preparación más
óptima para sus encuentros, especialmente cuando se trata de mejorar en
algunas áreas flojas dentro de su juego.
En conclusión, Mcgregor es un peleador
que ofrece mucho en los días modernos, a pesar de que su talento y sus
habilidades se han visto desfavorecidas, por su manera de hablar, para algunos,
el siempre será un atleta que busca ir mas allá de lo que se le ha planteado,
con una mentalidad sólida y realmente segura, él ha apuntado a lo alto, pero si realmente no quiere ser sometido una
vez más, debe de atravesar las barreras que aún tiene para alcanzar su meta ¿realmente
lo hará? Solo el tiempo nos dirá.

